Este domingo se llevará a cabo el gran evento del deporte norteamericano en Miami, el “Super Bowl”, y después de 23 años uno de sus principales anunciantes estará ausente. PepsiCo optará este año por la publicidad en Internet y las redes sociales.
Con una campaña digital de 20 millones de dólares (14,4 millones de euros) dividida entre su propia página de Internet y una fuerte presencia en Facebook, PepsiCo cree que un enfoque más interactivo tendrá mayor eco entre los consumidores en la era de las redes sociales.
“Vivimos una nueva era de relación con los consumidores”, explica Ralph Santana, subdirector de márketing de PepsiCo en Norteamérica. “Buscan un mayor diálogo a dos bandas. Medios como el espacio digital contribuyen mucho más a ese fin”.
La decisión de PepsiCo pone de relieve un cambio entre los anunciantes de productos de consumo, que históricamente han invertido menos de la media en el mercado de Internet.
Al proporcionar a las marcas una línea directa de contacto con los clientes, Facebook asegura que puede fomentar conexiones duraderas entre las firmas y los consumidores, algo para lo que se presiona a banners y búsquedas patrocinadas (las formas dominantes de publicidad en la red).




