Después de pasar un tiempo en prisión Craig Lynch, decidió fugarse en el mes de septiembre del pasado año. Durante cuatro meses el fugitivo pudo disfrutar de su libertad, y mientras disfrutaba de esta, no tuvo otra ocurrencia que relatar su aventura a través de Facebook.
Fue capturado en estos días pasados y puesto de nuevo a disposición judicial, tras dejar muchas “perlas” en su muro. Lynch ya había escrito entre otras que su peripecia llegaría pronto hasta su final porque estas cosas “siempre terminan en lágrimas”.
Sus fotos con el dedo anular lograron ser iconos en la red social
Por supuesto se crearon grupos a favor de este inusual fugitivo entre otros:
La policía se tomo la detención como un reto personal, después de la burla a la que les sometió Lynch, para tomarse su “vendetta”, y como dice el refranero popular: Quién ríe el último, ríe mejor.



