
Decenas de Empleados de la red de almacenes Dixons en Inglaterra están siendo investigados por insultar a clientes de los almacenes a través de un grupo que tienen en Facebook.
En este grupo, con más de 3.000 miembros, los trabajadores de la empresa se han dedicado a publicar conversaciones ‘tontas’ y anécdotas que les han ocurrido mientras trataban con los clientes. Algunos de ellos, al relatar historias, describieron a los consumidores como “estúpidos”, lo que ha creado indignación en la pudorosa comunidad social británica y sobre todo, en la compañía.
“Tenemos guías muy estrictas para nuestra plantilla sobre el trato a los clientes, por lo que estamos muy decepcionados con estos comentarios realizados por un pequeño grupo de trabajadores y vamos a realizar las investigaciones oportunas. Tomaremos las medidas necesarias con cualquier empleado que haya actuado de manera inapropiada”, han señalado desde la dirección de Dixons.


