No hace falta decir que Facebook es la red social más popular del mundo, líder en número de usuarios registrados y líder también en visitantes únicos cada mes. Pero además de eso, esta red social que se puede denominar como generalista, tiene una peculiaridad que otras redes también muy populares en España no tienen. Facebook puede presumir en cuanto a la diversidad de usos y tipos de conexiones personales que ofrece, donde se simultanean contactos de índole familiar, otros relacionados con momentos de ocio y, por último, del ámbito profesional.
Facebook es una de las pocas redes sociales que te permiten hacer de ellas un uso privado o de ocio, al tiempo que te proporciona otras herramientas y conexiones para utilizarla de un modo más profesional o, digámoslo así, público. La posibilidad de crear grupos, perfiles de marcas y empresas, la usabilidad y sencillez de su diseño, o la facilidad para compartir archivos multimedia, la convierten en un escaparate en el que ninguna empresa o profesional que se precie y que quiera estar en el siglo XXI, puede permitirse el lujo de dejar de estar.
Sin embargo, y volviendo al uso profesional de Facebook por sus usuarios para hacer contactos, una recomendación: cuidado con no mezclar ambos ámbitos en un mismo perfil, siempre se pueden crear diferentes perfiles con muy diferentes fines. Hay que elegir uno de los dos (uso profesional o uso privado y familiar),. Es muy importante la imagen que proyectamos al exterior a través de las redes sociales, ya que todo el mundo está ahí o lo estará en breve (a tenor del imparable fenómeno que estas redes representan dentro de la Sociedad de la Información). No es recomendable usar el mismo perfil para mostrar a tus contactos profesionales que a tus colegas de los momentos de ocio personal y privado. Tampoco es recomendable mezclar las fotos de la última fiesta del fin de semana con tus amigos, con las fotos de la inauguración de tu último negocio, por ejemplo, si tenemos en cuenta que se trata de un negocio serio que quieras que llegue a buen puerto, no? Extremar las precauciones en este tipo de asuntos nunca estará de más. Por todos es sabido que a día de hoy tu imagen en Internet es el escaparate por el que pueden pasar a diario millones de personas, y es precisamente en sitios como éstos donde te das cuenta de que… el mundo es un pañuelo! Intenta que tu identidad digital esté lo más cuidada posible y elige bien la información que quieres compartir y con quién quieres hacerlo. Para esto son muy útiles las opciones de privacidad que ofrece Facebook y el común de las principales redes sociales. Estudiar a fondo y meditar cómo usar adecuadamente las opciones de privacidad debería ser un paso obligado para todos los usuarios.
Sin perder de vista esta premisa, el mejor recurso para poder disfrutar de las dos caras de Facebook, la de ocio y la profesional, es creando dos perfiles propios y diferenciados, uno de uso privado (desconocido para la mayoría de los contactos) y otro de uso profesional de carácter público y abierto. De esta manera no habrá peligro de exposición de datos incómodos a un público no adecuado e igualmente podrás disfrutar de un espacio con tus amigos en el que podrás compartir fotos, comentarios y vídeos, con total intimidad.
Autor: Emilio Márquez. Fundador de Networking Activo